sábado, 18 de mayo de 2013

El kiosko de "Joaquín Carot", el centro divulgador de la lectura y prensa ácrata en Segorbe .

Hemos encontrado una nueva foto que nos parece muy interesante compartirla. Quizá muchos habrán visto alguna foto parecida de esta carismática plaza de Segorbe pero pocos conocerán los datos que a continuación contaremos, en torno al  kiosco del anarquista segorbino "Joaquín Carot".


 Como se indica al pie de la foto esta imagen pertenece a la Plaza del Obispo Ahedo de Segorbe, hoy conocida como plaza del monumento de los toros o del arroz. Hacia mediados de 1937 el Consejo Municipal acordó cambiar el nombre de la plaza por el de Plaza del Botánico Pau, ya que en esta plaza había nacido Carlos Pau en 1857, pero las circunstancias bélicas debieron influir en que siguiera manteniéndose el nombre de Obispo Ahedo. Creemos que esta fotografía esta datada años antes de la guerra, ya que el palacio del obispo se encuentra sin  construir o por lo menos parece bastante diferente a su reconstrucción posterior en años de posguerra. Además en la fotografía de la plaza (más o menos donde paran los taxis, a nuestra derecha) podemos observar un kiosco de prensa, el pequeño, que era propiedad del dirigente anarquista Joaquín Carot Blasco y era el punto de venta de prensa libertaria en Segorbe. Joaquín Carot fue uno de los personajes más importantes de la Guerra y la Revolución en Segorbe y, en general, en toda la comarca. Ocupó puestos directivos en la CNT y en la FAI locales, así como en la Colectividad de Segorbe y en la Federación Comarcal de Sindicatos y Colectividades; fue delegado de la Columna de Hierro y el máximo dirigente de la Guardia Roja. Como figura principal del Comité Ejecutivo Popular y, posteriormente, como alcalde - presidente del Consejo municipal fue la más importante autoridad en Segorbe desde el 18 de octubre del 36 hasta el 8 de marzo del 37.  Como dato curioso podríamos decir que  el kiosco pasó a manos de un amigo de  Carot durante la guerra, este era  Julián Cebrián Llora, cuyos hijos vendían por la calle los periódicos de Carot, durante este difícil momento, ya que Joaquín Carot estaría multiplicándose para hacer frente a los problemas surgidos de la guerra y la revolución.
Después de 1939 el kiosco fue destruido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno.

Anónimo dijo...

Gracias, si no fuera por gente como vosotros, que se curra el pasado para que no se olvide la lucha de tantos .........
Gentes que vivieron para hacer reaccionar al mundo que les rodeaba, cuyas vidas, no pasaron desapercibidas, ellos al menos, se movieron y aportaron su grano de arena. Leer esto hoy, me ha tocado profundamente.
Lola