lunes, 10 de junio de 2013

A los vecinos de Viver. No a la destrucción del territorio. IIª PARTE


Volvemos una semana más a poner sobre la mesa cuestiones en torno al debate que se ha originado en Viver sobre el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Para aquellos nuevos lectores aconsejamos que lean la cantidad de material que esta disponible en la pagina web del ayuntamiento de Viver, que ya anuncia su gran plan a pesar de que hay un porcentaje reseñable de vecinos totalmente en contra de este proyecto.


 Para empezar hagamos un brevísimo repaso a algunas cuestiones. Por todos es sabido que, en el país en el que nos encontramos ha vivido un “boom” urbanístico donde se ha urbanizado sin control y donde se ha destinado gran parte del tejido productivo a este sector haciendo que en este momento nos encontremos en la situación que todos conocemos ya. Desde los años 70 las administraciones locales y autonómicas usan el mercado del suelo para financiarse, por lo tanto, los más interesados en los planes urbanísticos son los propios ayuntamientos y como todo poder pretende hacer que sus intereses sean los mismos que los de los ciudadanos.

Antes de la crisis, el 80% de los ingresos de los ayuntamientos estaban relacionados con el mercado inmobiliario, llegando a ser el principal mercado de capitales de este país. Parece ser que quieren recuperar esa vieja etapa de gloria. Desde 1989 el precio de la vivienda aumentó bruscamente un 25´7%. Desde entonces los precios se han multiplicado, siendo la subida mayor en la costa y en las capitales, ahora le toca el turno a nuestras zonas rurales. No es de extrañar que, por ejemplo, el suelo urbanizado en el País Valenciano de 1994 a 2004 creció un 60%. En el 2003, en el estado español se construyeron 650000 viviendas, lo que equivale a la construcción de Alemania y Francia juntas para el mismo año. Tenemos tres millones de viviendas vacías, en el País Valenciano el 20% están desocupadas. Por falta de viviendas no será.



El ayuntamiento de Viver actúa como todos, urbanizar debe ser su máxima prioridad ya que es lo que más dinero ha dado a los ayuntamientos. Si hay que urbanizar destruyendo huertos, naturaleza, casas donde vive gente, dividiendo a vecinos, engañando, ocultando información, destruyendo lazos de convivencia, modos de vida, tradiciones…etc. se hace y punto.  Quien se oponga será un anticuado enemigo del progreso, palabra maldita por la cual se sacrifica todo. Aunque las formas las haga diferentes los fines serán los mismos: el crecimiento de la mega maquina, del mercado, del capitalismo.  

Los modos de vida que no entran dentro del mercado capitalista  no merecen seguir existiendo, es más, no deberían existir. Esto lo hemos visto a través de la historia, las tierras comunales (de las que hacían uso el conjunto de vecinos para su uso de leña, pastos, caza, alimentos silvestres y cultivados, hierbas aromáticas y medicinales, materiales de construcción…) fueron robadas por el estado al pueblo a través de la desamortización. Todo aquello que no tenía precio, que era del pueblo, debía ser privatizado y monetizado. Era necesario que el pueblo abandonara esa forma de vida para acudir a la industria para poder alimentarse. Ahora asistimos a lo último que queda de formas no capitalistas y por lo tanto tienen que ser destruidas. Que una familia de un pueblo tenga un huerto y se autoabastezca en la medida de lo posible debe ser eliminado ya que son formas productivas que no entran dentro del mercado capitalista. No pueden garantizar que el pueblo pueda ser soberano ni en lo que respecta a su alimentación.

Con el urbanismo van eliminando a través de los años formas de convivencia que no interesan, que no están dentro del sistema, que no alimentan a la bestia. Es lo que ellos llaman progreso, que toda tu vida dependa de cosas que se puedan comprar y vender, que no tengas libertad para, por ti mismo, garantizarte nada. Nuestros dirigentes a través de la eliminación del suelo cultivable favorecen la deslocalización. Los productos serán traídos de otros países a través de infraestructuras como el AVE con la gravedad que conlleva que nuestra alimentación dependa de otros países.

Ejemplos a los que seguir no les faltan: la Punta, el Cabañal…etc. Acabaron con La Punta para hacer un mega puerto y con ello con las formas de convivencia que no estaban en consonancia con la moderna ciudad de Valencia. La convivencialidad entre sus vecinos era peligroso ya que se ayudaban entre ellos, se conocían, estaban arraigados a su tierra…etc. Ahora en vez de cultivar su huerto, los pocos vecinos que queden en la Punta, podrán ir al centro comercial o a la Ciudad de las Artes y las Ciencias que es mucho más moderno que cultivarte tus propios alimentos. Su vida se artificializa y se contamina entre avenidas y polígonos industriales. Se Harán su propia granja en facebook e invitaran a sus amigos a que le den a “me gusta”. Luego le vino el turno a El Cabañal y aun están en ello. Tenían y tienen un sentimiento de pertenecer a una comunidad con sus tradiciones y su historia pero no le permiten la entrada al mar a la ciudad de Valencia. Esta feo oponerse a la mega maquina.

Lo mismo nos pasará a los palantinos el día que sean eliminados todos nuestros huertos y nuestra naturaleza nos harán el centro comercial en el que podamos consumir alimentos basura que es lo que cada día más (por muy de ecológicos que vayan) nos ofrece el mercado. Allí podremos ir a la peluquería, a los bares, a los tiendas de ropa…etc. Luego vendrá el vertedero.

Respecto al tema de que un PAI hará un urbanismo más ordenado podemos decir que Viver lo que se dice un estilo particular no tiene y esto es fruto de la especulación urbanística del ayuntamiento y de los intereses constructores. Es la especulación y no los ciudadanos los que determinan el diseño de los espacios, otro asunto que nos muestra que la democracia brilla por su ausencia. Ahora viene el ayuntamiento a construir más para paliar el mal que el mismo creó diciéndonos que a través de su plan todo será más ordenado. Así tenemos Viver urbanizado a saltos, caótico, fragmentado con edificios al lado de chalets y casas de toda la vida junto con líneas de adosados. Un poco tarde para ordenarlo a base de más calles, chalets, líneas de adosados, carreteras y rotondas.

                                                                                                                      Santiago Fernández
    

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífico texto que sirve además para ser extrapolado al resto de los pueblos de la comarca, las razones hablan po sí solas. Invitamos a cualquiera de nuestros palantinos a darse una vuelta por las calles nuevas de todos y cada uno de los pueblos, para observar que de ordenado si tienen algo es su distribución rectilinia fijada a escuadra y cartabon al modo de la Barcelona del ensanche, para que el tráfico fluya rápidamente, a raíz de un uso méramente residencial, para que la vida en comunidad no tenga cabida, para un uso extrictamente terciario en el que cualquier litigio de vida debe ser aniquilida, para ser sustiuido por el paisaje de una postal. Así ocurre con los centros históricos, con la cultura tradicional y con la huerta, con todo lo que no sigue, como bien dices, la estela del progreso. En ningún caso, apoyados en la necesidad de crear viviendas, se han respetado los parámetros de la construcción tradicional y las casas de dentro del pueblo se caen de viejas, de humedad, pero sobre todo de estar desocupadas. Es una paradoja que luego sus defensores se apoyen en la creación de zonas verdes y espacios protegidos, que es lo que precisamente teníamos antes de que destruyeran nuestra tierra y nuestra identidad.

Anónimo dijo...

Gracias por tu interés. Quieren hacer con nuestros pueblos lo que han hecho con la costa. Somos unos afortunados por vivir en un entorno rural como en el que nos encontramos pero parece que lo quieren destruir. La semana que viene haré una tercera entrega. Un saludo.

Anónimo dijo...

Santiago estoy de acuerdo en casi todo lo que dices pero creo que el proceso de destrucción de lo rural está casi concluido. No podemos pensar que "quieren hacer", ya que ya está hecho.El modelo de vida rural que hemos conocido ya no merece ese nombre, aquí se vive prácticamente igual que en las ciudades, con el coche por todas partes, procesos de infraestructura o industria pero que el que existen en muchas ciudades, la autosuficiencia brilla por su ausencia, el turismo focaliza la producción...Tan solo es una pequeña matización, ya que a veces parece que vivir en estos pueblos es la hostia y si te fijas el indice de cáncer estará cercano al de la ciudad...

Jesús Monleón Peiró dijo...

No creo que se puedan meter a todos los pueblos en el mismo saco. Os recomiendo que veáis el nuevo Plan General de Jérica.

Santiago fernandez dijo...

Jesus. ¿Puedes decirme que tiene de diferente el PGOU de jerica? Me gustaria saberlo. No creo que tenga que resumir aqui todas las ideas vertidas en todos los articulos que ya he escrito. Hubiera sido mucho más interesante que hubieras comentado este articulo en su debido momento en vez de rastrear este blog comentando cosas ya pasadas en la que ya no es posible el pseudo-debate. Tambien hubiera sido mucho más interesante que hubieras expuesto tu punto de vista sobre el articulo en vez de recomendar que veamos el PGOU de Jerica. No creo que sea muy interesante ya que colaborando en el PGOU lo unico que haceis es seguir la dinamica capitalista sin criticarla. Un saludo