Aunque tarde, acercamos esta pequeña nota que denuncia los hechos:
"Desde hace meses el ruido de las moto-sierras y los camiones se siente en Andilla, las piras de pinos quemados y las montañas desnudas, tatuadas por las ruedas de los vehículos pesados son el nuevo paisaje. Hasta aquí, todo dentro de lo previsible cuando se ha subastado la madera de las montañas. (recordemos quemadas más de 11.000 hectáreas solo en Andilla).
En la rambla de ARTAJ (Andilla) se han empezado a cortar Pinos verdes y sanos ante el asombro de todos los vecinos del municipio, Y CON AUTORIZACIÓN DE LA TÉCNICO DE PLAGAS DE LA CONSELLERÍA, sabemos que estos no están enfermos lo hemos comprobado en directo y además existe un informe del técnico municipal que garantiza la salud y no parece ningún rastro de el tan temido Tomicus"
"Los trabajos de la corta los hace por adjudicación directa y los realiza la misma empresa que está retirando la madera quemada Monroyo S.l.l de Moixent. No existe un marcado previo de árboles enfermos por parte de los Agentes Medioambientales ni por los Técnicos de Consellería por lo que el criterio lo pone el motoserrista." La diferencia esencial podría residir quizá en que la madera verde se está pagando al doble de lo que se paga por la quemada, porque no se entiende que si el objetivo es eliminar los pies afectados por la plaga aunque estén menos afectados por el fuego, con el objetivo de evitar la proliferación del insecto, se continúen amontonando las ramas de los árboles apeados, pues de no quedar totalmente trituradas, estas sirven perfectamente de hospedero para los insectos. Por otra parte, es cierto, que estos coleópteros proliferan masivamente tras los incendios por la cantidad de madera muerta acumulada, pero talar el resto de árboles vivos a su alrededor por que puedan quedar infectados nos parece una medida demasiado drástica, pues se puede conocer qué árboles están afectados y cuales no, y entonces emplear otros métodos de choque.
En cualquier caso, vemos en este caso un claro ejemplo de como la destrucción de un monte por parte de un incendio no atañe solo a lo que afectan las llamas, existiendo además de la erosión del suelo, la compactación de este por parte de las grandes máquinas que van a realizar las cortas y sacas, acompañados de un amplio abanico de intereses empresariales.
4 comentarios:
Otro ejemplo más de la destrucción de la natulareza por parte del Estado.
Lo de la tala de árboles quemados es normal, sino en unos pocos años esos montes serían inaccesibles y propensos a nuevos incendios. Lo que no es normal es la forma en que se adjudica, pues lo hacen bajo una subvencion y limpian monte mientras reciben dinero además de la comercialización de la madera que es utilizada para biomasa. Y cortar árboles vivos sin estar enfermos, eso debería de ser cárcel.
Manuel la carcel no debería ser.Si quieres que la gente vaya a la cárcel es que estás a favor de la policÍa, del ejercito y de los cuerpo de seguridad privada, o sea de nuestros enemigos
Pues al Gulag!!!
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