Hace años que se instaló junto al término de Soneja la Compañía Valenciana de Aluminios B.A.U.X, del grupo empresarial Electra, que se encarga de producir bandas de aluminio a partir de la chatarra de aluminio. Como siempre el proceso por el que la empresa decidió instalarse en nuestra comarca nos es completamente desconocido, aunque debieron de existir grandes beneficios ocultos y facilidades que seguramente favorecieron dicha instalación. Además en ningún momento se nos consultó sobre este tema a los habitantes del Palancia, acostumbrados ya a la política de "hechos consumados" que suele realizarse por estas tierras y que dificulta el adquirir una opinión propia sobre lo que queremos y lo que no.
Desde el inicio los problemas han acompañado al funcionamiento de esta macroempresa, nos referimos principalmente a problemas ambientales que nuestros vecinos de Soneja han tenido que soportar de manera continuada durante estos últimos años. Principalmente a la emisión de humos de diferentes tonalidades con olores metálicos, que en bastantes ocasiones se han dejado apreciar por las calles de la población. Lo cierto es que nuestra respuesta no ha sido demasiado contundente como para hacer que los dirigentes se replanteen el futuro de la Baux, aunque es cierto que si que ha habido algunos incidentes con vecinos que no se han plegado ante la situación y en más de una ocasión han irrumpido en las instalaciones para ver que es lo que estaba pasando, ya que en el pueblo no se podía prácticamente ni respirar. La respuesta de la BAUX como siempre ha sido la misma, enviar directamente a la Guardia Civil para coger los nombres de los alborotadores y disuadir los ánimos.
En el pueblo la gente suele ser muy crítica cuando habla de esta instalación, ahora bien, en un primer momento los argumentos referidos a que la BAUX proporcionaba puestos de trabajo estaban en boca de casi todos, como si fuera más importante el puesto de trabajo que la salud de todos nosotros. En el momento actual queda poca gente de Soneja trabajando en la empresa y parece ser que desde hace tiempo está en situación de ERE, lo que no quita que siga funcionando continuadamente.
La BAUX utiliza el argumento del reciclaje para posicionarse como una empresa verde y compatible con nuestro medio ambiente, refiriéndose al que se encuentra junto a la instalación como son la Sierra Espadán y la Sierra Calderona. Nos hace gracia cuando oímos hablar a estas empresas de que certifican el cumplimiento de protocolos de gestión ambiental, cuando son capaces de llenar pueblos enteros de apestosos humos, que han provocado que los vecinos tuvieran que cerrar las ventanas de sus casas o tener que salir a la calle con la camiseta tapando la nariz para poder respirar, como ha pasado en más de una vez en Soneja.
La situación actual sigue igual de enrevesada, ya que existen diferentes denuncias de grupos ecologistas y particulares a la empresa, pero no existe una “presión social” que pueda echar de nuestros pueblos a este gigante del “reciclaje”, lo que sería casi la única manera de propiciar un cambio real de la situación y un cierre determinante de la empresa. Pero para ello también habría que cuestionar la opinión de aquellos vecinos que se conformarían con una simple instalación de filtros o elementos que favorezcan el control de los residuos, ya que estos argumentos sirven de pantalla a la empresa para protegerse ante un posible descontento generalizado y poder seguir manteniendo la producción, eso sí ahora verde y sostenible. Como vemos estas etiquetas no dejan de ser un sector más del mercado al que recurrir en momentos críticos, como ya se encargaron los responsables de la empresa en difundir por el pueblo cuando sucedió el incendio que se produjo en los filtros del sistema de evacuación de humos en 2010*.
Si la BAUX no es peligrosa, ¿porque tanto miedo a que en el gran incendio que arrasó Soneja, las llamas llegaran a la empresa? ¿Por qué si suenan las alarmas de la empresa en una situación de alarma tienen que entrar técnicos con "trajes espaciales" para solucionar las averías?
La Baux es cáncer, a las cosas debemos llamarlas por su nombre. La lucha contra esta empresa debería estar al orden del día si queremos empezar a cuestionar cuales son nuestros problemas directos, ya que no hay nada más directo que lo que pone en peligro a la vida.
Miguel Rivas
4 comentarios:
Que asco de BAUX, solo por el impacto estetico que tiene deberia de ser motivo de rechazo.
ja,ja,ja,ja
eso es lo de menos...
Me acuerdo cuando me desperte la mañana que se quemaron los filtros que parecia que habia una espesa niebla por el pueblo, pero solo tenias que respirar para saber que eso no era niebla
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