lunes, 24 de noviembre de 2014

(Cuento) Las gallinas.

Cuento del escritor radical Rafael Barret. Este texto sirve para dar a conocer la obra de este interesantísimo escritor, poco conocido actualmente. Pocas editoriales han reproducido su obra, salvo Pepitas de Calabaza, Editorial Ítaca y poco más...Os dejamos con este bonito cuento sobre la propiedad.

LAS GALLINAS

Mientras no poseí más que mi catre y mis libros, fui feliz. Ahora poseo nueve gallinas y un gallo, y mi alma está perturbada.
La propiedad me ha hecho cruel. Siempre que compraba una gallina la ataba dos días a un árbol, para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor a su antigua residencia. Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión de zorros de cuatro y dos pies. Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una línea diabólica entre mi prójimo y yo. Dividí la humanidad en dos categorías; yo, dueño de mis gallinas, y los demás que podían quitármelas. Definí el delito. El mundo se llena para mí de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una mirada hostil.
Mi gallo era demasiado joven. El gallo del vecino saltó el cerco y se puso a hacer la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo. Despedí a pedradas el intruso, pero saltaban el cerco y aovaron en casa del vecino. Reclamé los huevos y mi vecino me aborreció. Desde entonces vi su cara sobre el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía. Sus pollos pasaban el cerco, y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos. Los pollos ajenos me parecieron criminales. Los perseguí, y cegado por la rabia maté uno. El vecino atribuyó una importancia enorme al atentado. No quiso aceptar una indemnización pecuniaria. Retiró gravemente el cadáver de su pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a circular por el pueblo la leyenda de mi brutalidad imperialista. Tuve que reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar, en una palabra, mi presupuesto de guerra. El vecino dispone de un perro decidido a todo; yo pienso adquirir un revólver.
¿Dónde está mi vieja tranquilidad? Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio. El espíritu del mal se ha apoderado de mí. Antes era un hombre. Ahora soy un propietario...



Adjuntamos unas pequeñas notas biográficas por si existe interés en conocer más sobre este autor.



Rafael Barrett
Biografía de Rafael Barret presentada por la editorial "Pepitas de Calabaza":


Rafael Barrett (España, 1876)

Rafael Barrett Álvarez de Toledo, nació en Torrelavega (Cantabria) en 1876, y murió en Arcachon (Francia) en 1910. Hijo de un británico y de una española descendiente de la vieja nobleza, gozó de una exquisita educación; se mezcló con la bohemia madrileña, y tuvo que exiliarse —primero a Argentina y después a Paraguay— tras un incidente, ya legendario, en el que azotó públicamente al duque de Arión. Hombre de una extrema sensibilidad y poseedor de una inmensa cultura, fue un pensador radical y un escritor que se batió en corto.
Partiendo en muchas ocasiones de un acontecimiento concreto y haciendo uso de diferentes géneros narrativos, Barrett desmenuzó con fina ironía el alma humana, sus móviles más profundos y sus anhelos más grotescos. En apenas siete años produjo una obra considerable (cuatro volúmenes, que conozcamos) de una calidad excepcional, cosa que Borges, entre muchos otros, no tardó en reconocer.
Aun así, Rafael Barrett es posiblemente el escritor español más injustamente ninguneado. Afortunadamente, gracias a la labor de un puñado de entusiastas a ambos lados del Atlántico, su obra no ha sido olvidada.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sorprendente, hermoso y estremecedor como algo tan complejo como la mente humana y sus peores consecuencias, puede mostrarse de una manera tan sencilla y conmovedora. NO conocía a este autor y leer "La gallina" me ha hecho buscar más sobre él.
Aquí os dejo este enlace para que podáis leer "Mi anarquismo", cómo no, también de Barret. Si bien puede que discrepe o no me convenza la primera parte en la que habla de la ciencia, creo que es un texto, sencillo y que dice mucho de este autor que hoy se me ha descubierto. Espero que lo disfrutéis:

http://www.biblioteca.org.ar/libros/1223.pdf

Anónimo dijo...

Pues a mi, aunque entiendo la metáfora de la propiedad, me parece excesivo, què pasa que los libros no tenía miedo a que se los robaran, los había comprado con dinero seguramente, eran suyos...y las gallinas si las tenía sería para algo no las iba a dejar sueltas para que se las comiera el zorro no?? vamos, vamos...

Anónimo dijo...

No creo que haya acertado al utilizar la metáfora.
Propietario era cuando tenia su catre y sus libros, cuando tuvo las gallinas paso de ser un simple propietario, a estar unido a seres vivos y lo que les rodea. Con poder de aparearse y luchar por su comida y bien estar. Al mismo tiempo de ser comidos por otros seres vivos.
Por lo cual el problema no era ser propietario (que ya lo era), si no introducir vida en su propiedad y no saber tratarla con libertad.